HVG Germany: Hopfen

En la producción de extractos de lúpulo se evita especialmente la alteración de la calidad original del producto natural, de la misma manera que en el caso de la producción de pellets. Desde principios de los años 70 se extrae el lúpulo con una gran técnica. Los disolventes orgánicos como el hexano, el metanol o el cloruro de metileno, entre otros, son adecuados para soltar los componentes polares oleaginosos y resinosos de la umbela del lúpulo. Durante el desarrollo de la extracción de los componentes del lúpulo se ha impuesto el CO2 supercrítico o líquido frente a otros solventes orgánicos. El etanol, por ejemplo, solo es usado actualmente en menor medida.

En condiciones supercríticas (temperatura > 31°C y presión > 75 bar), el CO2 suelta los componentes apolares del lúpulo como los aceites y la resina blanda, que se encuentran en la glándula de lupulina. Los parámetros de extracción pueden variar y por ello permiten una adaptación flexible al tipo de lúpulo correspondiente. Para la extracción con CO2, el lúpulo tiene que ser procesado primero en forma de pellets.